Una mirada urgente a lo que hemos vivido.
México, con toda su riqueza cultural y natural, también es un país expuesto a múltiples fenómenos perturbadores. A lo largo de su historia reciente, desastres como los sismos del 19 de septiembre de 1985 y 2017 han dejado huellas profundas en la sociedad, y particularmente en sectores como el hotelero.
Hoy
quiero compartir contigo algunos datos sobre cómo estos fenómenos de origen
natural han impactado directamente a la industria hotelera. Una industria
esencial para el turismo, el empleo y la economía local en muchas regiones.
Casos que marcaron al sector
hotelero.
1.
Huracán Otis (octubre 2023) – Acapulco, Guerrero.
- Este
huracán de categoría 5 devastó Acapulco y dañó al 80% de los hoteles
de la ciudad.
- Más de
250 hoteles con alrededor de 20,000 habitaciones fueron
afectados, dejando en riesgo el empleo de 45,000 trabajadores del
sector turístico.
- La AMIS
lo clasificó como uno de los eventos más catastróficos en pérdidas
aseguradas para el sector hotelero.
Pérdidas
estimadas: 15 mil
millones de dólares
Equivalente
a:
- Todo
el presupuesto anual de la UNAM (que ronda los 50-55 mil millones de
pesos) más de 5 veces.
- El
costo de construir 30 hospitales generales de alta especialidad.
- Financiar
la educación básica de más de 3 millones de niños durante un año.
2.
Huracán John (septiembre 2024) – Acapulco, Guerrero
- Afectó
a 236 hoteles que solo pudieron operar parcialmente, con un 56.6% de su
capacidad habilitada.
- Se
registraron daños en zonas clave como la Dorada, Diamante y Pie de la
Cuesta, con pérdidas considerables en camas, mobiliario y equipo.
Perdida
estimada: 4,000
millones de pesos podrían equivaler a:
- Cubrir
un año completo del presupuesto de la Universidad Autónoma de Guerrero
(UAGro) varias
veces.
- Construir
unas 80 escuelas públicas nuevas
totalmente equipadas.
- Remodelar
más de 40 hospitales comunitarios
en regiones de alta marginación.
- Financiar
más de 400,000 becas universitarias de manutención al año.
- O mantener el abasto completo de medicamentos esenciales en todo el estado por varios meses.
3.
Terremoto en Guerrero (2021)
- El
sismo dañó más de 1,800 estructuras, incluyendo hoteles, viviendas
y hospitales.
- En
Acapulco, hubo afectaciones a la infraestructura hotelera, cortes
eléctricos y fugas de gas.
Pérdidas: 1,500 y 3,000 millones de pesos.
Equivalente
a:
- Construcción
de 60 nuevas secundarias técnicas
en zonas rurales
- Rehabilitación de 30 hospitales regionales
- Pago
del salario anual de más de 40,000 docentes en educación básica
- Instalación
de más de 20,000 sistemas de agua potable en comunidades marginadas
- Entrega
de 300,000 becas Benito Juárez por un año completo
4.
Huracán Emily (2005) – Quintana Roo
- Generó
pérdidas por 947 millones de pesos, dañando más de 12,500
habitaciones hoteleras, casi una quinta parte del total en el estado.
Pérdidas: 947 millones de pesos
Equivalente
a:
- El
costo de construir unas 1,000 aulas escolares.
- Dar becas universitarias a más de 100,000 estudiantes por un año.
5.
Huracán Wilma (2005) – Cancún, Quintana Roo
- Golpeó
directamente a la zona hotelera más lujosa de Cancún, con un impacto
económico de 7.5 millones de dólares, afectando la llegada de
turistas por meses.
Perdidas:
7,500 millones de dólares
Equivalente
a:
- La construcción de más de 2,000 escuelas públicas completas con aulas, canchas, laboratorios y baños.
- Edificar 200 hospitales generales en estados con alta marginación.
- Financiar la educación universitaria completa de más de 1 millón de jóvenes.
- Sustituir toda la flota de transporte público de una ciudad como Guadalajara o Monterrey.
- Proveer vivienda digna a más de 300,000 familias mexicanas.
¿Por qué hablar de prevención
y previsión en hoteles?
Quienes
estamos fuera del día a día del gremio hotelero muchas veces no imaginamos la magnitud
de recursos, personal y logística que requiere la operación de un hotel. No
solo se trata de hospedaje: hablamos de espacios para convenciones, cocinas
industriales, plantas eléctricas, gimnasios, albercas, y una variedad de
servicios que hacen del hotel un microcosmos altamente vulnerable ante
cualquier desastre.
En
este contexto, la prevención y la previsión son fundamentales para
mitigar riesgos y proteger tanto a huéspedes como a trabajadores.
Prevención vs Previsión: ¿Cuál
es la diferencia y cómo se aplican?
Prevención
Consiste
en actuar antes de que ocurra un desastre, buscando evitarlo o reducir
su impacto desde el diseño y la operación diaria.
Ejemplos
de prevención en hoteles:
- Construcciones
seguras con materiales resistentes.
- Señalización
de salidas de emergencia y rutas de evacuación.
- Capacitaciones
al personal en primeros auxilios y manejo de crisis.
- Instalación
de alarmas, detectores y generadores eléctricos.
- Simulacros
periódicos.
Previsión
Consiste
en anticiparse a un evento que no se puede evitar, preparándose para
responder de forma efectiva.
Ejemplos
de previsión en hoteles:
- Mapas
de riesgo y análisis de amenazas locales.
- Contratación
de seguros que cubran daños y pérdida operativa.
- Planes
de continuidad de operaciones.
- Almacenes
de emergencia con insumos básicos.
- Convenios con proveedores para una recuperación rápida.
A
continuación, vamos a ver algunos ejemplos comparativos para diferenciar la
prevención de la previsión.
Comparativa práctica: prevención vs previsión
Como vimos en la tabla anterior, uno de los métodos más efectivos de prevención estructural en hoteles (y edificaciones en general) es el reforzamiento de muros y la implementación de materiales resistentes. No obstante, si lo vemos desde una perspectiva más amplia —la de la gestión integral del riesgo—, lo ideal sería evitar construir en zonas de alta vulnerabilidad desde el inicio.Un
claro ejemplo ocurre en la Ciudad de México, donde algunas viviendas han sido
edificadas en áreas propensas a deslaves, hundimientos o inundaciones.
Aunque se tomen medidas de mitigación dentro de la construcción misma, el
riesgo de fondo persiste por la ubicación inadecuada.
Desde
el enfoque técnico, la solución parece sencilla: no construir en zonas de
riesgo. Pero en la práctica, las decisiones sociales, económicas y
políticas complican la implementación de esta visión. Muchas veces, la
necesidad de vivienda o el crecimiento urbano no planificado llevan a construir
en lugares inseguros.
Aquí
es donde entra la necesidad urgente de políticas públicas transversales
que combinen desarrollo urbano con seguridad y resiliencia. Apostar por una
planeación responsable y sustentada en estudios de riesgo no solo protege
vidas, sino que garantiza una mejor calidad de vida a largo plazo.
Este tipo de análisis permite a empresas e instituciones desarrollar planes integrales de gestión de riesgos, combinando acciones preventivas inmediatas con estrategias previsivas que aseguren la continuidad operativa y la protección del personal.
La
industria hotelera es una de las más expuestas —y a la vez, una de las más
resilientes— frente a los desastres naturales. Apostar por una cultura de
prevención y previsión no solo protege inversiones millonarias, sino que
garantiza la seguridad de miles de personas y fortalece la confianza del
turismo nacional e internacional.
Ante
un escenario de riesgos cada vez más frecuentes, el llamado es claro: prepararse
no es una opción, es una responsabilidad compartida.
Referencias
Coordinacion
Nacional de Protección Civl. (2022). Evaluacion de Daños y Analisis de
necesidades. Ciudad de México: CNPC.
Instituto de Ingenieria UNAM. (2024). Daños
observados en Acapulco por el huracán Otis . Ciudad de México: IIUNAM.
Investigaciones Geográficas •
Instituto de Geografía • UNAM. (2019). Gestión Integral de Riesgo de
Desastres en México: reflexiones, retos y propuestas de transformacion de la
politica publca desde la academia. Ciudad de México: Investigaciones
Geográficas.



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